Un hogar para sus juegos

February 26, 2017 JPCuellar 0

La llegada de los hijos es un evento que muchas parejas esperan; algo sin lo cual su idea de familia nunca estaría completa.

En el mejor de los casos, la llegada de un bebé es algo que debería planearse con sumo cuidado y reflexión. Muchos piensan que lo principal es atender al factor económico (¿somos capaces de mantener a una persona más?); sin embargo, además de todos los gastos que implica el cuidado de un niño, deben considerarse factores emocionales y cuestiones relacionadas con los objetivos personales de cada uno de los padres.

Una vez que ambos han decidido “encargar” al nuevo miembro de la familia, comienzan diversos preparativos. El cuarto del bebé, los muebles, la ropita, los cuidados médicos que serán necesarios, desde el momento del parto hasta el traslado del bebé a casa.

En fin, hay mucho que planear y también varios gastos más. Sin embargo, hay un aspecto que no debe olvidarse y que corre el riesgo de ser pasado por alto, cuando hay tantas necesidades inmediatas por cubrir. Se trata de hacer que toda la casa sea segura para los niños, y no sólo cuando son bebés, sino durante toda su infancia.

Desde que comienzan a gatear, y posteriormente a caminar, los niños inician una empresa de descubrimiento y exploración de todo su entorno. Esto es perfectamente normal y de hecho es sumamente importante y necesario para el desarrollo de los niños. Sin embargo, en ese proceso de exploración, en el que también están implícitos los juegos, ocurren toda clase de percances y accidentes que no sólo resultan en un poco de caos y destrucción, sino que constituyen un riesgo para la salud y el bienestar de los niños.

Supongamos, por ejemplo, que algunas estancias de tu casa tienen pisos de mármoles blancos, mismos que cuidas con esmero porque, naturalmente, su instalación no fue nada barata. Pues bien, si tienes niños, puedes esperar que un día entren a la casa cubiertos de lodo y, literalmente, dejen su huella sobre tus inmaculados pisos. Pero, aunque no lo creas, esto no es lo más grave; si se resbalan a causa de la humedad, la situación se tornaría más grave.

Casos semejantes pueden presentarse con otros accesorios, mobiliario y elementos decorativos, como mesas de cristal, pisos de mosaico en la terraza o escaleras de granito. Ahora bien, con esto no queremos decir que te abstengas de implementar estos elementos en tu hogar, si estás comenzando a diseñar tu casa, o que los retires cuando lleguen los niños.

No obstante, lo que sí debes prever es la colocación de elementos protectores, para que tu casa hermosamente decorada, también sea un lugar seguro y protegido para sus juegos. Con el paso del tiempo, también corresponderá educar a los niños para que tengan precauciones, como el no correr dentro de la casa y menos donde los pisos son resbaladizos, o no jugar cerca de muebles con los que puedan golpearse. Sin embargo, mientras llegan a la edad en la que puedan entender tales medidas preventivas, corresponde a los padres el maximizar la seguridad.

Tapetes, seguros para los tomacorrientes, rejas para las escaleras y esquineros de goma para las mesas son algunos accesorios sencillos, fáciles de instalar y desinstalar y que marcarán grandes diferencias en la seguridad de tu hogar.