¿Qué tienen en común una silla y una planta?

Cuando de un jardín hablamos, lo que nos viene a la mente son plantas y flores, principalmente.

Obviamente habrá quien piense en una enorme parrilla para tener reuniones familiares con frecuencia o tener un hermoso lugar con mesas y sillas para jardín y pasar ahí algunas horas disfrutando del aire libre y el sol.

Accesorios como una sombrilla, sillas plegables, sillas de playa, etcétera, podrían darle una vida diferente a este espacio que se disfruta principalmente en las estaciones más calurosas como lo son la primavera y el verano.

Pero, ¿alguna vez has pensado en que tu jardín combinara las flores con las sillas?

Sí, te estoy hablando de transformar creativamente aquellas sillas que posiblemente ya no sean muy funcionales o que las consideres pasadas de moda y puedan ser unas hermosas macetas o repisas para tus plantas.

Las sillas pueden tener una segunda vida al reciclarlas como un espacio para plantar flores o plantas, por lo que conviertes esas cosas encubiertas y descartadas en útiles y hermosos adornos para darle una vida diferente a tu jardín.

Los muebles de exterior pueden ser caros y a muy poca gente le gusta en la hierba. Entonces, ¿qué puede hacer una persona creativa?

Pues el crear piezas únicas para el jardín. Un poco de pintura y algunas alteraciones rápidas pueden transformar una vieja y desgastada silla de comedor que se encuentra en el ático o en un mercado de pulgas en un plantador hermoso y creativo.

Si lo piensas bien, surgen un sin fin de ideas para llevar a cabo esta transformación e incluso un trabajo bien pensado cuando una silla aún se encuentra en condiciones de ser usada puede transformarse en un jardín por sí misma para sentarse literalmente en ella sin maltratar las plantas.

En internet existen muchos ejemplos de lo que puedes hacer con una silla, tierra y una planta.

Aquí lo que va en juego es tu creatividad por un lado y lo que deseas hacer para que dicho bricolaje encaje de maravillas con el diseño de tu jardín.

Por lo que en tu aventura de búsqueda encontrarás un estilo para cada gusto.

Notarás que los proyectos que vayas encontrando variarán en dificultad, que pueden ir desde los muy simples a los que requieren un poco más de tiempo y unas cuantas herramientas eléctricas.

Así que si una de estas ideas le hace cosquillas a tu fantasía, asegúrate de que tengas todos los elementos e instrucciones para hacerlo realidad.

Obviamente, tu pizca de creatividad bien puedes impulsarla para darle un giro al proyecto y hacer algo totalmente único.

Aquí te doy tan solo dos ideas de las muchas que vas a encontrar:

  1. Silla pintada del sol con una maceta de terracota

Una vieja silla con un sol de madera hecha por ti y atado en la parte posterior le dará un toque más de naturaleza.

El asiento tiene un agujero agregado para apoyar una de terracota grande. Esta es una forma muy fácil y sencilla de cambiar el asiento y el respaldo sin desgarrar la estructura sólida de la silla,

  1. Pizarra y musgo juntos en un antiguo sillón

Un poco de pintura de pizarra y una pequeña cama de plantación con cubierta de tierra, como el musgo, transforma un antiguo sillón en una pieza de jardín caprichoso.

Puedes llevar esta misma idea a una silla que tenga aún su acojinamiento, ya que será a través de ello como la planta enraíce y le dé ese aspecto de ser la maceta, dándole un efecto diferente a este elemento que es el sillón o la silla.