Mi experiencia en la Expo Brujas

El día de hoy fui a la Expo Brujas que se encuentra en el restaurante medieval ubicado en San Ángel. No había escuchado sobre esta exposición, sino que, mientras paseaba por sus calles, me topé con el anuncio y de inmediato llamó toda mi atención. He de reconocer que me llamaba mucho la atención ya que presentarían objetos originales junto con historia entorno a la brujería y a la magia y como me interesan mucho estos temas por el libro que actualmente estoy escribiendo, decidí darle la oportunidad, por algo me había topado con esta exposición.

Cuando entré al lugar me decepcionó mucho el mal estado en el que se encontraba el restaurante cuyas mesas presentaban platos vikingos y barriles de cerveza. Sus meseros estaban vestidos como nórdicos y servían comida que no alcancé a apreciar. Por un momento me gustó mucho la idea , pero toda esa temática se veía eclipsada por el entorno sucio, oscuro y descuidado. El techo estaba cubierto por una gran lona negra, el piso era de cemento agrietado y tenían una pecera que olía muy mal.

El boleto de la exposición costó 60 pesos y en lo que esperaba a que el guía se presentara al grupo que ya se había formado, pude ver las armaduras medievales y los candiles que adornaban el lugar.

Después de unos quince minutos subimos a la exposición. La sala era pequeña, muy oscura y con el aire viciado. Olía mucho a incienso y la suciedad de las paredes y techo no ayudaban mucho a una buena vista para apreciar la exposición. El joven comenzó con un poco de historia Azteca, diciendo que las brujas era una religión como todas las demás y que la finalidad de mostrar ese conocimiento al mundo era para conocer si las brujas eran diosas olvidadas o mujeres del diablo, nombre que lleva la exposición.

En el transcurso de los minutos la visita guiada comenzó a ser lenta y llena de detalles y tecnicismos , palabras incomprensibles e incomodidad por el espacio tan pequeño. Confieso que después de uno diez minutos no logré quedarme en la explicación del chico, ya que su información era muy precisa y se tardaba mucho en explicar cada figura o cada objeto cuya explicación se encontraba a en una cartulina.

La decoración no ayudaba mucho, telas de color negro colgaban en el espacio mientras el olor se hacía cada vez más profundo. Cuando decidí salirme del grupo pude ver un poco sobre la cacería de brujas, los chamanes, rituales y brujería de la naturaleza. Además, en una vitrina se encontraban referencias actuales de las brujas como Harry Potter, el anime de Sakura Card Captors o utilizadas en libros como Anne Rice.

Salí de la habitación para tomar aire fresco y mejor decidí regresar otro día, tal vez hacía mucho calor o no era el momento para disfrutar de la exposición. ¿Ustedes ya fueron? ¿Qué les pareció? Cuéntenos en los comentarios.